Me perdí de por acá...
La verdad es que me perdí un poco de mí misma últimamente.
No estoy segura si eso le ocurre a todos pero, a mí, en alguna época del año, me da por reflexionar demás. Y ya yo pienso demás 24/7 así que se podrán imaginar.
Hubo cambios en mi vida y hubo cambios en la vida de los que me rodean. Creo que debo sincerarme y decir que, simplemente, no he estado siendo feliz. Me culpo a mí misma por intentar buscar -y encontrar- algo que sabía que no era lo mío, pero que me convenía. Me conviene. Así que mi primera resolución, no para el 2015, sino para superar mi irritante trance es "SUCK IT UP AND MAKE IT HAPPEN". Y así será. Ya comencé.
Esta pseudo depresión mía es tan ridícula que me da verguenza admitirla hasta conmigo misma. La he tenido fácil siempre: siempre he podido hacer lo que quiero, lo que amo, lo que me apasiona. Pero en la vida de adultos las cosas cambian -especialmente si vives en Venezuela-. Pero me dejo una cosa bien clara a mí misma (y creo que todos deberían hacerlo): cuando nos toca hacer sacrificios, debemos hacerlo en pro de lo que queremos. Si el sacrificio nos desvía del objetivo, hay que pegarse un post-it en la cabeza que te recuerde volver al ruedo.
No se brinca en una pata de un día para otro, ni se sonríe fácil ante la adversidad. Yo aún no estoy lista para hacerlo, pero me propongo lograrlo.
No dejarse apabullar por la vida, por Venezuela: eso es lo que será el 2015. Doy mi palabra. ¿Qué hay de ti?